El
nacimiento de un niño con discapacidad supone un reto para toda la unidad
familiar, especialmente para los padres, que pueden enfrentarse a sentimientos
contradictorios derivados del desconocimiento y la desorientación.
En
realidad, ninguna familia se encuentra preparada para afrontar una situación de
discapacidad, es decir, no tiene los suficientes conocimientos sobre la
discapacidad que tiene que enfrentar, esta información la va a ir adquiriendo
cada integrante de la familia, según la situación y el rol que a cada uno le
toca vivir.
Generalmente, cuando un niño nace con alguna deficiencia es
el personal del hospital (médicos, enfermeras, trabajadoras sociales) el que
comunica a los padres la situación de su hijo, es en ese primer momento, cuando
los padres necesitan de alguna orientación concreta en cuanto a los recursos
sanitarios y sociales para afrontar de manera menos traumática dicho momento o
situación.
La orientación familiar es fundamental porque sensibiliza a
todos los integrantes sobre la nueva situación, explicando los por qué de ella
y los cómo afrontarla, ya que es una situación inesperada. El tener un hijo con
alguna discapacidad puede ser percibido como una fractura en el desarrollo
"normal" de la relación familiar. La ansiedad junto a otros
sentimientos pueden generarse mientras se busca la asimilación de esta
situación y por ello el apoyo, la aceptación y la integración de la familia es
importante para sobrellevar este tipo de circunstancia.
En algunos casos, la aparición de un hijo discapacitado en
la familia puede provocar fracturas o rupturas en las relaciones entre los
padres, sobre todo cuando dichas relaciones ya padecían problemas previos, pero
también puede funcionar como elemento de cohesión y fortalecimiento del
matrimonio. Existen familias que al no tener la suficiente información
desarrollan una actitud negativa ante la situación de sus hijos. En otras, sus
integrantes interactúan de manera conjunta para informarse sobre los diferentes
aspectos con relación a la discapacidad, documentándose con profesionales o
utilizando las nuevas tecnologías de información lo que les proporciona un
nuevo panorama sobre la discapacidad de su familiar.
La discapacidad es un concepto holista que abarca, tanto
deficiencias, como limitaciones de la actividad de las personas o restricciones
en la participación de las mismas.
La serie de problemas que pueden presentarse en las
familias que tienen un miembro con limitaciones o necesidades especiales pueden
clasificarse, según Núñez, (2003), en: a) Problemáticas del niño. b)
Problemáticas de los hermanos. c) Problemáticas de los padres.
Es importante romper con el mito de que porque en las
familias exista una persona con discapacidad se le tiene que dar toda la
atención a ella o el, esto no es así ya que para poder ayudar antes debo estar
bien yo. hoy me doy cuenta que dejar esta mentalidad de decir pobre es algo que
solo lo está haciendo de alguna forma inútil a valerse por sí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario